Testimonio: Diana Burmester

Mis papas me dieron como regalo de graduacion, un viaje a Alemania para reforzar y practicar el idioma. Desde un principio me senti comoda en la escuela y en las clases. 

Habian muchos mas estudiantes como yo, de todas partes del mundo, que estaban en ese pais por primera vez y aprendiendo el idioma. Cada noche, nos juntabamos a practicar lo aprendido durante el dia y a hacer las tareas.
En los fines de semana, podiamos hacer lo que quicieramos. Tuve la oportunidad de viajar en tren para ir a Amsterdam  a conocer. Al siguiente fin de semana, fuimos a Colonia a pasear y visitar la Catedral declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO.  Tambien fuimos a un partido de futbol de la Bundesliga, en el estadio de Shalke 04. Pudimos pedir direcciones,  comprar nuestras entradas y comida hablando solamente Aleman!
Al final del ciclo de estudios, junto a otros chapines que habian ido a otros paises a aprender otros idiomas, fuimos a pasear por toda Europa!  Lo bueno fue, que a cada uno nos toco practicar lo que habiamos aprendido en las escuelas cuando estabamos en cada pais y necesitabamos direcciones o comprar cosas.
Al final de todo, hice amistades de por vida en la escuela,  aprendi el Aleman, viaje por Europa con otros chapines y conoci diferentes culturas y tradiciones. Los recuerdos siempre estaran conmigo, y agradezco a mis papas por enorme regalo!

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